El organista del Papa en Torre de Juan Abad

Y pusimos los pies en el genuino Campo de Montiel, habíamos llegado al famoso Señorío de Quevedo. Hasta los niños allí andaban concienciados por la polémica de las tierras raras. Alguna pancarta en los balcones alusiva a su defensa. Es importante que la tierra hable en voz alta, ya sea tierra rara, común o conocida, ya sea rural o futuriblemente industrial y adelantada que viene a salvarnos la vida. Lugar de historia. En nuestra primera mirada, la Iglesia de Nª Sra. de los Olmos, dicen que desde antiguo había multitud de olmos por aquí, de ahí su nombre.

Había actuación en ese día, pasamos dentro, a la Iglesia del siglo XVI de bonitos retablos de Francisco Cano, con sus Apóstoles, con su estilo manierista, con sus maderas talladas y policromadas, con su recuerdo de que una vez Santa Teresa vino por aquí y escuchó misa de paso, en su viaje del 16 de febrero de 1575.

Entre los bancos de madera, una pareja hablaba, podrían hasta querer confesarse muy religiosamente, pero no, era una conversación profesional, frente al Retablo Declarado Bien de Interés Cultural en 2005, incluido también en el Inventario General de Bienes Muebles del Patrimonio Histórico Español. El canto comenzó en la mujer y como si se tratara de un pase de privilegio, escuchamos absortos. El hombre la escuchaba.

Y ahí estaba él, impresionante, el gran instrumento musical preparándose para la tarde, había concierto con un gran artista venido de muy lejos, ése era el hombre. Allí estaban sus preciosos colores dorados y verdes, sus tubos musicales. Nunca habíamos visto un pie de micrófono tan alto como el que lo acompañaba, se instalaba con ayuda del técnico de sonido y llegaba casi hasta la bóveda. Todo para el famosísimo órgano de Torre de Juan Abad del siglo XVIII, joya de los órganos de la región, construido por Gaspar de la Redonda Zevallos en 1763, órgano histórico y original de la época, restaurado por Alain Faye.

La suerte fue que estábamos en pleno Ciclo de Conciertos Internacionales como el de ese mismo día, nada menos que el organista titular de la Capilla musical Pontificia “Sixtina” del Vaticano, el maestro Juan Paradell, llegado desde Roma, especializado en música sacra y canto gregoriano, nos invitó a quedarnos. Órgano y poesía, música y recitado, con Carmen Feito como recitadora. En su haber, el maestro Paradell además de organista principal de la Basílica de Santa María la Mayor, es decir, organista oficial de las Celebraciones Litúrgicas Papales, es profesor de órgano y canto gregoriano en el Conservatorio de Música de Benevento, y director del Festival Internacional de Órgano de Igualada, ha grabado para importantes emisoras de radio italianas, ese mismo día lo haría para RNE Radio Clásica. Subió muy ágilmente por la escalera de caracol de la Iglesia y nos dio algo de recuerdo, lástima que no pudiéramos quedarnos para disfrutar de los sonetos de Quevedo y la música de Haendel, fallecido sólo cuatro años antes de la construcción del famoso órgano.

Un pensamiento en “El organista del Papa en Torre de Juan Abad”

  1. Muchas gracias Nieves: La poesía debe seguir viva con la música siempre, tu como poeta lo valoraras. En La Mancha se escribe buena poesía, yo tengo buena amistad con poetas de Cuidad Real
    mi buen amigo Nicolás del Hierro, Francisco Caro , Pedro Antonio, en fin que me alegro mucho te detengas un momento en comentar este concierto tan inusual.
    Un saludo.
    Carmen

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