Sonrisa de luz de la literatura provincial

Dulcinea es el nombre que nos pertenece a los manchegos porque nació en esta tierra al ser bautizada por el escritor Miguel de Cervantes en su magnífico Don Quijote. Y con esta certeza las mujeres portamos ese ideal soñado de amor urgente y universal.

Con ese nombre honra el Ayuntamiento de Ciudad Real a seis mujeres Las galardonadas son la funcionaria de la Concejalía de Juventud e Infancia del Ayuntamiento de Ciudad Real Prado Serrano de Juan, Manuela Vera Gómez, la voluntaria de AFANION y Cáritas María del Rosario Ciudad Cano, la cantante Eva María Pérez Díaz, la alpinista María Pilar Agudo Fernández y la escritora Nieves Fernández Rodríguez. Reconocimiento por su trayectoria personal a las que se les entregará una estatuilla con una D de “Dulcinea” en la Gala del 22 de junio de 2018. Todas ellas merecedoras de este galardón.

Pero no puedo dejar de informar que a la escritora Nieves Fernández ya se le concedió anteriormente otro premio con el nombre de Dulcinea. Fue en Madrid: Premio Dulcinea de Ensayo por su obra Cántiga, poetas de Ciudad Real. Primer cuarto del siglo XXI. Patrocinado por la Asociación de Escritores de Castilla –La Mancha que le hizo entrega de una Medalla de bronce. Dulcinea por dos veces en el mismo año a esta mujer de letras.

Nunca puedo dejar de reconocer los valores de las personas porque es el relámpago que nos abre las páginas de la Historia humana cada nuevo día. Y si además junto a esa explosión de luz hay una mujer dándonos su voz en palabras, entonces estoy refiriéndome a la escritora Nieves Fernández Rodríguez, tenaz y constante escritora que no cesa de crear literatura en todos los estilos que ella abarca y publica.

Nieves Fernández Rodríguez, mira de frente al escribir y al vivir, y como tarjeta de presentación, además de su ilimitado número de libros publicados, cuando se la conoce, toda ella es un aluvión de sonrisa por donde su mirada es canto de alegría. No cierra las puertas a los poetas y escritores que ella conoce, porque no teme que le reste importancia a su decir. O aclarar que en esta intrincada noria de poetas y escritores, no teme que por tender la mano a los compañeros en el viaje del parnaso castellano- manchego, siendo ella misma en ocasiones el oráculo de otras musas acudiendo a su llamada autores diferentes y distantes, sin que ella pierda su lugar en otros eventos y acontecimientos.

Nieves Fernández, es un impulso que atrae como un imán por su calidez personal. Y, es una escritora que apuesta por la literatura desde diferentes retos y estilos literarios que no a todos los escritores les he dado. Maestra en el difícil empeño de enseñar cultura ha ejercido y enseñado en aulas distintas uniendo en sí misma todo ese saber en ramas de su mismo árbol.

Un árbol que no tiembla y permanece fiel a su lugar dando sombra a todos los que en ella se cobijan. La literatura infantil es uno de sus logros y junto a ella los artículos desperdigados en publicaciones de ayer y también de hoy. Se puede atestiguar que su amplio bagaje literario no es solamente material, también lo es inmaterial, por los muchos compañeros que ha cosechado en su caminar literario a través de décadas. Algo no tan usual en los distintos oficios y profesiones.

Porque las cosas importantes para esta escritora prolífica es eso, escribir y seguir siendo faro de cultura en una época, la nuestra, donde el trabajo diario no se estima en lo que vale. Antes se aplaude lo sensacional y populachero para enseñarlo y esgrimirlo en el álbum de los muchos escaparates actuales sin considerar todo el esfuerzo que hay detrás de un buen libro y, de la trayectoria, de una escritora como Nieves Fernández.

El lugar autentico de los escritores está en los libros; los que nacen de la soledad y dedicación junto a la renuncia de ese tiempo libre para el ocio y el disfrute.

Hablo de una escritora que lucha en un mundo de escritores donde aún hoy son mucho más valorados que las escritoras. Escribo de esa señal unánime donde no vale publicar en este vasto panorama de las letras, donde los reconocimientos considerados de mayor altura literaria, lo ostentan los escritores, a pesar de que hay muchas obras literarias escritas por mujeres que pasan desapercibidas injustamente.

En la obra de Nieves Fernández, donde su herramienta es el leguaje hay belleza y compromiso de esta mujer que sin perder su sonrisa también sabe de esos escollos que las escritoras en ocasiones hemos conocido.

Los libros, sus libros, son la sustancia de su autoría, el germen que brota vertebrado de oraciones y silabas por donde el lector se suma y une a los libros. Porque cada uno de sus libros es el alma imperecedera de esta autora. Homenajearla proclamándola Dulcinea; hermoso y merecido por su trayectoria literaria porque es la constelación de su entrega a la literatura:

La vida es fugaz y se emerge cuando nos damos. Darse generosamente como lo hace cada una de estas Dulcineas en campos distintos y unidos por el mismo fin, que no es otro que hacer una sociedad mejor. Sin dejar de llevar en la sangre del alma la nostalgia de ese mito cervantino llamado Dulcinea. De poco o nada sirven los fastos en favor de la mujer si no se le reconoce su colaboración real en el avance social de hoy, y también de ayer.

Tengo el honor de haber sido elegida como Madrina de doña Nieves Fernández Rodríguez: un madrinazgo que me ha deparado conocer a la Dulcinea del pasado año 2017, Ana Belén Chacón y sus Damas. Fue un encuentro breve en una mañana primaveral en este Ciudad Real común que conserva su aire de cercanía que han perdido otras ciudades españolas. Y al regresar a mi lugar tomellosero, pensaba en lo beneficioso que es mirarse en el espejo de otras mujeres para seguir apostando por la vida y, ese indescifrable misterio, que sostenemos las mujeres, cuando dialogamos de lo humano con la sencillez de sentir que eso es lo realmente divino.

Mi felicitación a cada una de ellas; Dulcineas de mi tierra: y mi enhorabuena al Ayuntamiento por ese reconocimiento a la belleza del corazón que es la que perdura a través de los años.

Natividad Cepeda

(Fuente: www.oretania.es)

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *