Un cuarto de siglo y numerología

Asisto al acontecimiento de una magnífica celebración de 25 años. Hace poco se produjo otro 25 aniversario no menos importante, ambos se relacionan con mi lugar y oficio de trabajo, los dos los he celebrado según las circunstancias lo han permitido. Son los de La Tribuna de Ciudad Real y el Instituto Atenea. ¿Qué es lo que tienen los números para que el ser humano se doblegue ante ellos como si fueran semidioses contadores y predictores?

La numerología, o relación mística entre los seres vivos y los números se hace patente al cumplir años y soplar las velas, ahí se puede pedir un deseo; mucho de adivinación y algo de superstición hay en ello. Los números nos adornan, nos dominan, en ellos ponemos nuestras esperanzas de controlar el tiempo y reconocer hechos pasados. El número compite con la palabra y la imagen para dejar definidos los recuerdos.

Vamos dejando huella a medida que vivimos a través de los números, a ellos nos confiamos y servimos, con ellos nos hacemos pervivencia. Las fechas se nos aferran como si fueran alimentadas por la esperanza. Un lustro nos atrapa, una década nos ilusiona, una veintena nos pone melancólicos y un cuarto de siglo nos despierta ante lo vivido porque ya es algo serio, ahí la tradición se hace sitio y el espacio y el tiempo se amoldan al sentimiento, ahí es donde lo vivido no puede ser relegado al olvido, de ahí que necesitemos resaltar la importancia de los 25 años.

No sigo juegos de azar, pero confieso que me sorprenden los juegos matemáticos donde los números se mezclan y nos hacen partícipes de su capricho. Cómo no citar el caso de los hermanos nacidos en la misma fecha del mes de distinto año, o cómo no asustarme ante el número que llevo en la matrícula del coche, representa una fecha familiar muy dolorosa.

Siguiendo con la numerología tántrica, en el caso del Diario de La Tribuna de Ciudad Real es el número 1, conclusión a la que llegamos tras sumar sus dígitos de nacimiento, es decir 2 + 6 + 1 + 0 + 1 + 9 + 9 + 0 =  28 = 2 + 8 = 10 = 1 + 0 = 1. El número 1 tántrico se caracteriza por la creatividad, potencia, empuje, fuerza, ambición, independencia, originalidad,  autosuficiencia, voluntad, determinación, liderazgo, habilidades para el mando asumiendo riesgos para llegar a la cima, trabajo, amabilidad y afecto.

Cada cual que analice esos adjetivos, yo lo hago para bien y aciertan. Desde mi primer reportaje en La Tribuna en diciembre de 1990 sobre roperos parroquiales abastecidos, hasta el presente artículo de opinión, veo que en mi ciudad se necesita más ropa y alimentos. Los números son perfectos o imperfectos, Pitágoras los mezcla con la música y el universo. La numerología es celebración, práctica adivinatoria, pseudociencia; luego está la memoria y la persona tras esos 25 años.

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