Revista Calicanto

Así, con mayúscula es Calicanto, aunque sus responsables prefieran escribir en minúscula el título como el subtítulo de la revista, tanto el nombre como los apellidos de los poetas y escritores que a Calicanto llegan, como un capricho de exquisitez en la escritura, al margen de reglas ortográficas que nos harán recordar que las mayúsculas y minúsculas perviven desde la época carolingia, la minúscula carolina, y que ellos apuestan por la modernidad, por el clasicismo, quieren ser singulares, más que pequeños, más que vanguardistas, más que minúsculos, tanto como grande es la empresa de mantener durante años una revista de creación literaria, y eso los hace mayúsculos y singulares. Y quiénes son, son un puñado de artistas y poetas de Manzanares que sacan a la luz varias veces al año la revista liderada por Antonio García de Dionisio y muy cuidada también por Manuel La Espada, Teo Serna, Jerónimo Calero, Cristóbal López de la Manzanara y Mª José Maeso, como única dama en el consejo de redacción. Pertenecen al Grupo Literario Azuer, río que les calma la sed y les define en su mejor paisaje manchego. Y son exigentes en los textos, la revista tradicionalmente los pide inéditos.

En cartulina verjurada y papel offset ahuesado, como dice en los créditos del final, las palabras se tornan de un romántico color sepia, los versos se hacen amigos, tanto como los poetas colaboradores a los que reconocemos y en los que nos miramos a veces en su espejo. Los dibujos e imágenes, discretos, lo suficientemente como para no robar demasiado protagonismo a los escritos. El paginado rompe con lo normal para ofrecer detalles del número mezclado con la imagen, un diseño donde el número se abre para albergar un dibujo o minúscula fotografía.

Otra imagen impactante es la que domina la portada, esta vez en el número 24 donde se estrena el invierno, muestra un crucero del Camino de Santiago que conserva la nieve y hiela la estatua que soporta la cruz con más peso si cabe, obra de David García de Dionisio, quien también nos ilustra otras páginas de sus viajes pasados, como son la impresionante cúpula del Bundestag de Berlín, imagen que como viajera comparto pues hace justicia y la famosa escultura Peine del Viento de Chillida de San Sebastián.

La Revista se inicia con una cita de un destacado escritor: “Hablemos de poesía con aquellos que puedan reconocerla, por oculta que esté. Si dudamos de su instinto, callémonos, porque lo único es que del diálogo pasemos al monólogo”. Es de Cristóbal Serra, escritor mallorquín fallecido en 2012. En tres partes se divide la revista, Poesía, de nuevo aquí protagonistas los versos en mayúscula, hasta casi una veintena de poemas se distribuyen por sus páginas, la segunda Narrativa, a veces los mismos poetas se pasan al relato o al cuento con igual éxito expresivo y para finalizar, la sección Libros, donde la crítica y opinión se conjuga en sus mejores frases de reconocimiento.

Calicanto, como bello arte de mampostería, nos coloca los muros creativos para que se asiente en el buen mortero y arquitectura la mejor escritura.

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